Tratamiento para la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria, o pérdida involuntaria de orina, supone un problema social que disminuye notablemente la calidad de vida de las personas que lo padecen.

Existen tres grandes tipos de incontinencia urinaria: la incontinencia de esfuerzo, la incontinencia asociada a urgencia miccional y, por último, la incontinencia mixta, que a su vez asocia componentes de las dos primeras.

La incontinencia urinaria de urgencia o urgencia-incontinencia se produce por la contracción involuntaria y desinhibida del músculo detrusor vesical en el contexto de determinadas enfermedades neurológicas, o bien como consecuencia de procesos inflamatorios, infecciosos y neoplásicos que afectan a la vejiga.

El tratamiento con toxina botulínica es extremadamente eficaz incluso en pacientes que no han respondido al tratamiento farmacológico ni a la neuromodulación. Tras la inyección se bloquea la placa motora que genera la contracción del detrusor, previniendo las contracciones involuntarias de la vejiga y evitando su actividad desinhibida controlando finalmente las pérdidas involuntarias de orina.

Es un procedimiento mínimamente invasivo, que habitualmente se realiza bajo sedación anestésica y no es doloroso, no requiere ingreso y su efecto es prácticamente inmediato

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